La investigación liderada por el coordinador de Investigación Avanzada de CEPPE UC estudiará cómo hacer que los instrumentos con que los Servicios Locales planifican y monitorean su trabajo sean herramientas útiles para orientar la educación de sus territorios y no solo una exigencia administrativa.
Los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) deben definir prioridades, planificar su trabajo y tomar decisiones sobre las necesidades de las escuelas y territorios que administran. Para hacerlo cuentan con distintos instrumentos de gestión que establecen objetivos, acciones e indicadores para monitorear sus avances. Pero ¿qué ocurre cuando esas herramientas comienzan a responder más a las exigencias de rendición de cuentas que a las necesidades estratégicas y pedagógicas?

Ese es uno de los problemas que abordará la investigación liderada por Máximo Quiero, coordinador de Investigación Avanzada de CEPPE UC, seleccionada entre los cinco proyectos de la Vigésima Convocatoria de Apoyo a la Investigación en Educación del Consejo Nacional de Educación (CNED) y que considera como coinvestigador a Sebastián Pereira, estudiante del Doctorado en Educación y Sociedad de la Universidad de Barcelona.
El estudio, titulado “Gobernanza de los instrumentos de gestión en los Servicios Locales de Educación Pública: Hacia un modelo multiescalar que facilite la coherencia vertical y la pertinencia territorial del nivel intermedio”, buscará comprender cómo funcionan y se relacionan las distintas herramientas con las que los SLEP planifican su trabajo y, a partir de esa evidencia, proponer orientaciones para mejorar su funcionamiento.
Entre estos instrumentos se encuentran los Planes Estratégicos Locales (PEL), que establecen los objetivos de cada Servicio Local para un periodo de seis años, y los Planes Anuales (PAL), que traducen esas prioridades en acciones concretas para cada año. A la vez, los SLEP deben responder a objetivos definidos para el conjunto de la educación pública, requerimientos presupuestarios y distintas exigencias de monitoreo y rendición de cuentas.
Investigaciones anteriores han advertido dificultades para articular esas distintas exigencias, además de una sobrecarga de seguimiento y problemas para incorporar adecuadamente las necesidades y particularidades de cada territorio.
Para Quiero, el riesgo es que herramientas diseñadas para ayudar a conducir estratégicamente la educación pública local terminen perdiendo precisamente esa función.

“Hay una pérdida de sentido de estos instrumentos, que pasan a ser un problema más que una ayuda para una gestión eficiente. El Plan Estratégico Local debiera tener un foco estratégico, pero ese sentido se ha ido difuminando por la rendición de cuentas, las condiciones en que se diseña y la necesidad de alinearse con la Estrategia Nacional. Esto puede terminar dejando de lado las realidades de los propios territorios y generando una carga excesiva para los Servicios Locales”.
La etapa actual de implementación de la Nueva Educación Pública ofrece, además, una oportunidad particular para estudiar este problema. Mientras algunos Servicios Locales acumulan varios años de experiencia, otros se encuentran recién comenzando su funcionamiento.
Esa diversidad permitirá identificar aprendizajes de los SLEP más antiguos que puedan ser útiles para aquellos que están iniciando el proceso.
“Es un momento propicio porque todavía estamos frente a un sistema en implementación que debe seguir avanzando en su consolidación como lo han señalado las diversas evaluaciones nacionales e internacionales. Al ser un proceso gradual, podemos aprender de la experiencia de los Servicios Locales que llevan más tiempo funcionando e incorporar prácticas o aprendizajes en aquellos que están entrando en funcionamiento o que están próximos a recibir el servicio educativo. Esa experiencia se puede sistematizar, analizar y poner a disposición del Sistema de Educación Pública”.
Para ello, la investigación analizará nueve SLEP de distintas zonas del país y en diferentes etapas de implementación, desde servicios que ya cuentan con varios años de funcionamiento hasta otros de creación más reciente. El trabajo combinará la revisión de sus principales instrumentos de planificación con entrevistas a actores de los propios Servicios Locales, de la Dirección de Educación Pública, de la Dirección de Presupuestos y a especialistas en planificación en el sector público.
La idea es mirar el problema de manera más amplia y sistémica para comprender cómo conviven las necesidades propias de la educación pública con otras exigencias que deben cumplir los SLEP como servicio público.
“Mirarlo desde una perspectiva más sistémica permite integrar también los requerimientos que plantea la Dirección de Presupuestos a los Servicios Locales y que muchas veces entran en tensión con los requerimientos del propio sistema educativo, del Ministerio de Educación o del Sistema de Aseguramiento de la Calidad. La idea es incorporar también evidencia, literatura y la visión de expertos en planificación estratégica del sector público para avanzar hacia una propuesta que permita avanzar en el sentido estratégico de estos instrumentos”.
La investigación no busca quedarse únicamente en el diagnóstico. Entre sus resultados espera generar recomendaciones concretas para mejorar el diseño y funcionamiento de los planes estratégicos y anuales, considerando además que los Servicios Locales se encuentran en distintas etapas de desarrollo.
El desafío es avanzar hacia una gestión y planificación que permita mantener una dirección común para la educación pública, pero que al mismo tiempo sea capaz de responder a las necesidades de cada territorio y entregue herramientas útiles para tomar decisiones.
Sobre ese objetivo, Máximo Quiero señala: “Queremos contribuir con recomendaciones e incluso con propuestas de indicadores que puedan ser pertinentes para los Servicios Locales y que, al mismo tiempo, cautelen la coherencia interna del sistema. La idea es avanzar hacia instrumentos más ágiles, con lineamientos y acciones que hagan sentido y permitan dar cuenta de hacia dónde quiere llegar la educación pública. Que no sean solamente una carga administrativa, sino instrumentos que propongan una mirada estratégica de futuro para la educación pública”.