Representantes de la academia, la sociedad civil, el sector privado y organizaciones nacionales e internacionales se reunieron en la Facultad de Educación UC para avanzar en una agenda común que promueva entornos digitales seguros y favorables para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes.
El Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE UC) y el Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la era Digital (BAND) fueron sede del tercer encuentro de la Mesa por el Bienestar Digital Infantil, realizado el viernes pasado en la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
La instancia articula el trabajo de organizaciones de distintos sectores en torno a un objetivo común: contribuir a que niños, niñas y adolescentes puedan desenvolverse en entornos digitales que resguarden sus derechos y favorezcan su desarrollo y bienestar.

“Es importante trabajar desde distintos sectores y llegar juntos y coordinados a nuestro público objetivo. Por eso valoramos que se hayan sumado representantes de instituciones internacionales, nuevas universidades, organizaciones educativas y sociales, entre otras”, señaló Magdalena Claro, directora del Centro BAND e investigadora de CEPPE UC.
“Esta es una invitación abierta a todas las organizaciones que compartan el objetivo de trabajar por el bienestar de la niñez en esta era digital. Es importante que sumemos esfuerzos desde nuestros distintos roles y ámbitos de trabajo: políticas públicas, empresas del sector privado, sociedad civil y academia”.
El trabajo de la Mesa ha sido impulsado desde fines del año pasado por Magdalena Claro, Luis Enrique Santana y Cynthia Soto, quienes han conformado su Secretaría Técnica. Su labor se ha organizado en torno a seis principios: el interés superior del niño; la seguridad y el desarrollo integral de acuerdo con su etapa de desarrollo y autonomía; la protección de datos y la privacidad; la corresponsabilidad entre actores; la educación digital como estrategia para desarrollar capacidades; y la evidencia científica como base para las políticas públicas.
Durante el encuentro, las organizaciones participantes se distribuyeron en cuatro mesas temáticas para identificar avances, desafíos y posibles líneas de acción conjunta.
La primera, dedicada a regulación y políticas públicas, propuso avanzar hacia un análisis compartido del contexto, aprovechando la información disponible entre las distintas organizaciones e identificando también los principales vacíos existentes.
La segunda mesa, centrada en comunidad e intervención social, abordó la importancia de promover una mediación positiva en el acompañamiento de niños, niñas y adolescentes, considerando tanto las oportunidades como los riesgos de los entornos digitales. También planteó fortalecer una mirada compartida sobre la corresponsabilidad de los distintos actores y el valor de la vida offline.
La tercera mesa se concentró en el ámbito educativo, con foco en aprovechar las oportunidades que ofrecen las tecnologías para favorecer el bienestar de niños, niñas y adolescentes desde una perspectiva formativa. La discusión también abordó cómo avanzar frente a las tensiones que se presentan en los niveles de aula, escuela y sistema educativo.

La cuarta mesa, dedicada a innovación tecnológica, inteligencia artificial y competencias del futuro, orientó su trabajo hacia el fortalecimiento de la institucionalidad del país en estas materias, incluyendo la posibilidad de revitalizar la Hoja de Ruta para la Transformación Digital de la Educación.
“Fue muy interesante poder conocer lo que las organizaciones que son parte de la Mesa están haciendo”, señaló Luis Enrique Santana, director del programa Formando Ciudadanía Digital de la Universidad Adolfo Ibáñez e investigador adjunto del Centro BAND. “Esta sistematización nos permite tener una mirada del ecosistema y ver cómo queremos influir”, complementó.
El encuentro permitió, además, conocer más de 37 proyectos e iniciativas que distintas organizaciones están desarrollando en Chile en torno al bienestar digital infantil.
“Cada vez somos un ecosistema más articulado. Tuvimos más de 37 proyectos presentados, con iniciativas muy concretas sobre lo que se está haciendo en Chile por el bienestar de niños, niñas y adolescentes, con las que buscamos poder incidir en políticas públicas pensando en un uso equilibrado de la tecnología. Que, por un lado, se fomente el desarrollo de habilidades y aprendizajes, pero también se haga cargo de los riesgos de la hiperconexión”, explicó Cynthia Soto, gerenta de Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa de Claro.