La reciente promulgación de la Ley 21.801, que modifica la Ley General de Educación para regular el uso de dispositivos móviles en establecimientos educacionales, ha abierto un debate público sobre el rol de los celulares en las escuelas. Aunque muchas veces se presenta como una prohibición, la normativa además establece un marco de regulación y formación, donde la educación en ciudadanía digital ocupa un lugar central.
La ley establece que, como principio general, se prohíbe el uso de dispositivos móviles en establecimientos que imparten educación parvularia, básica y media, especialmente durante actividades curriculares. Sin embargo, contempla diversas excepciones, como cuando el dispositivo es necesario por necesidades educativas especiales, razones de salud, situaciones de emergencia o actividades pedagógicas que lo requieran.
Además, en educación media los establecimientos pueden definir espacios o momentos específicos donde se permita su uso, considerando la autonomía progresiva de los estudiantes y estableciendo procedimientos claros para regularlo.
Esto implica que la normativa no se limita a restringir el uso de celulares, sino que entrega a las comunidades educativas herramientas para regularlo pedagógicamente, incorporándolo de forma responsable en la convivencia escolar y en los procesos de aprendizaje.

Un desafío educativo: formar en ciudadanía digital
Uno de los elementos más relevantes de la ley es que incorpora explícitamente la educación digital dentro del sistema educativo, promoviendo el uso responsable y seguro de contenidos y tecnologías digitales durante el proceso formativo.
Asimismo, establece que los establecimientos deben informar a las comunidades educativas sobre el uso responsable de los dispositivos móviles y los riesgos asociados, además de promover instancias formativas para prevenir su uso indebido o la comisión de delitos en entornos digitales.
Para Magdalena Claro, directora de CEPPE UC, este punto es clave para comprender el alcance de la normativa. “La discusión sobre los celulares en la escuela no puede centrarse solo en prohibir o permitir. El desafío de fondo es formar a estudiantes que sepan desenvolverse de manera crítica, segura y responsable en entornos digitales, porque hoy gran parte de la vida social, cultural y cívica ocurre también en esos espacios”, señaló.
En esa línea, Claro, quien recientemente se adjudicó el financiamiento basal de ANID para el Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la era Digital, BAND, plantea que la regulación del uso de dispositivos puede ser una oportunidad pedagógica para abordar los desafíos del mundo digital. “Las escuelas tienen un rol fundamental en enseñar a usar las tecnologías con sentido educativo y ciudadano. Regular su uso permite generar espacios de reflexión sobre temas como la desinformación, la convivencia digital o el uso ético de la información”, explicó.

Ciudadanía digital: habilidades clave para el siglo XXI
El enfoque de la ley dialoga con iniciativas recientes como el Plan de Ciudadanía y Alfabetización Digital, impulsado por el Ministerio de Educación y la Secretaría General de Gobierno, que busca fortalecer las competencias digitales de la ciudadanía y de las comunidades educativas.
Este plan define la ciudadanía digital como el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes que permitan a las personas participar de forma segura, responsable, crítica y reflexiva en entornos digitales, comprendiendo su impacto en la vida personal y pública.
El documento identifica cuatro dimensiones clave para la formación en ciudadanía digital:
Para Magdalena Claro, estas dimensiones son claves para abordar el uso de tecnologías en el sistema escolar. “Hoy la alfabetización digital no se limita a saber usar herramientas tecnológicas. Significa aprender a buscar y evaluar información, reconocer cuándo algo puede ser falso o confuso, proteger los datos personales y respetar la privacidad de otras personas. También implica saber participar en internet de forma segura, responsable y respetuosa”, puntualizó.
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Recursos para las comunidades educativas
El Plan de Ciudadanía y Alfabetización Digital también propone acciones concretas que pueden apoyar a las comunidades educativas en este proceso, entre ellas:
Estas herramientas buscan acompañar a las escuelas en el desafío de equilibrar la regulación del uso de dispositivos con la formación en habilidades digitales necesarias para el siglo XXI.
Como concluye la directora de CEPPE UC, “más que eliminar los dispositivos del entorno escolar, el desafío es aprender a convivir con ellos de manera responsable y educativa. La escuela tiene una oportunidad única para formar ciudadanos digitales capaces de participar de manera crítica y creativa en la sociedad contemporánea”, finalizó.