El proyecto fue recientemente seleccionado en la convocatoria nacional para Centros de Excelencia de Interés Nacional, y propone un enfoque integral para estudiar el bienestar y desarrollo de niños, niñas y adolescentes en sociedades digitales o híbridas

 

En un contexto de creciente digitalización de la vida cotidiana y un acceso temprano a dispositivos tecnológicos, se conforma el nuevo Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND), recientemente seleccionado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) como parte de su programa de Centros de Excelencia de Interés Nacional.

Este centro interdisciplinario, que será dirigido por Magdalena Claro, actual directora de CEPPE UC y académica de la Facultad de Educación UC, junto con Juan Enrique Hinostroza de la Universidad de La Frontera, busca repensar el bienestar infantil desde una perspectiva ecológica, transaccional y sociocultural, alejándose de enfoques deterministas que han dominado el debate sobre infancia y tecnología.

Con un equipo conformado por investigadoras e investigadores de distintas universidades del país y de diversas áreas como la educación, la salud, las ciencias sociales, las comunicaciones y la ingeniería, el Centro BAND se propone aportar con la generación de evidencia longitudinal y comparativa; el diseño y evaluación de intervenciones que amplíen oportunidades y reduzcan riesgos para niños, niñas y adolescentes; la incorporación sistemática de sus voces en la producción de conocimiento; y la contribución directa al diseño e implementación de políticas públicas y prácticas socioeducativas basadas en evidencia.

MagdaBand

 

Un modelo más allá del determinismo tecnológico

A diferencia de las perspectivas que interpretan la tecnología como una influencia directa y unidireccional sobre el desarrollo, el enfoque teórico-metodológico del Centro BAND parte de la premisa de que la relación entre infancia y tecnología es bidireccional, contextual y mediada por múltiples factores.

El enfoque del Centro se sustenta en el modelo ecológico de Bronfenbrenner, que entiende el desarrollo infantil como el resultado de múltiples niveles de influencia interconectados, desde las relaciones más cercanas, como la familia o la escuela, hasta las políticas y estructuras sociales más amplias. Este marco se complementa con una mirada transaccional, que permite analizar cómo niños, niñas y adolescentes no solo son afectados por su entorno digital, sino que también lo transforman activamente a través de sus interacciones cotidianas.

Además, el enfoque incorpora teorías socioculturales, permitiendo analizar cómo las experiencias digitales están entrelazadas con estructuras sociales, prácticas culturales y trayectorias de vida más amplias

 

La voz de los niños, niñas y adolescentes como eje ético y metodológico

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su compromiso con métodos participativos. Para el equipo de BAND, dar voz a niños, niñas y adolescentes no es solo una estrategia investigativa, sino un enfoque fundamental si queremos dar respuestas pertinentes a las experiencias y necesidades en entornos digitales de las nuevas generaciones. Esto se traduce en el uso de metodologías como talleres de co-diseño con niños, niñas y adolescentes y grupos consultivos juveniles a nivel comunal, regional y nacional.

Además, incorpora diversas técnicas novedosas para abordar estas temáticas, como la Evaluación Ecológica Momentánea (EMA), que recolecta datos en tiempo real sobre las experiencias, emociones o conductas de los NNA en sus entornos cotidianos; y el análisis de huella digital en contextos naturales, que permite observar el uso real de tecnologías sin intervenir en sus dinámicas habituales.

 

Un enfoque interdisciplinario para un problema complejo

El Centro BAND es articulado desde la Facultad de Educación UC, en colaboración con las instituciones asociadas que incluyen a la Universidad de La Frontera, la Universidad del Desarrollo y la Universidad Andrés Bello. Además, participan del centro investigadores/as de la Universidad Adolfo Ibáñez, la Universidad Católica Silva Henríquez y la Universidad de Los Andes. Finalmente el Centro cuenta con una red de instituciones internacionales para enriquecer sus actividades y difundir sus resultados, ampliando el impacto más allá de nuestras fronteras.

Las cinco líneas de investigación de BAND abordan de manera integral el bienestar y desarrollo de niños, niñas y adolescentes en la sociedad digital. La primera, liderada por Susana Mendive y Pilar Álamos de la Facultad de Educación UC, se centra en la primera infancia, estudiando cómo la socialización digital en el hogar y en espacios educativos influye en el desarrollo lingüístico, socioemocional, cognitivo y psicomotor. La segunda, liderada por Juan Enrique Hinostroza del Instituto de Informática Educativa de la Universidad de la Frontera, analiza la relación entre procesos cognitivos y tecnologías digitales, incorporando evaluaciones cognitivas y neurofisiológicas para diseñar estrategias que potencien interacciones beneficiosas y orienten políticas públicas.

La tercera línea de investigación, que es liderada por Christian Berger de la Escuela de Psicología UC y Patricio Cabello de la Facultad de Piscología de la UNAB, examina los factores personales, relacionales y sociales que configuran el bienestar socioemocional, con énfasis en ciudadanía digital, convivencia escolar mediada por tecnologías y participación cívica. La cuarta, liderada por Miguel Cordero, del Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina (ICIM) y el Centro de Epidemiología y Políticas de Salud de la Universidad del Desarrollo, investiga el impacto de los entornos digitales en la salud física y mental, especialmente en poblaciones vulnerables, utilizando metodologías innovadoras para comprender experiencias en contextos reales. Finalmente, la quinta línea, liderada por Magdalena Claro estudia cómo las políticas públicas influyen en el bienestar en la era digital, combinando análisis documental, diálogo con actores clave y metodologías participativas para generar recomendaciones que fortalezcan políticas más inclusivas, coherentes y efectivas.

Además, el Centro trabajará en estrecha colaboración con organismos del Estado como la Subsecretaría de la Niñez, el Ministerio de Educación, y la Agencia de Calidad de la Educación, buscando incidir directamente en políticas que impacten a nivel nacional.

 

Contribuciones esperadas

El Centro BAND espera generar un impacto concreto en diversas áreas: contribuir a la formulación de políticas públicas más integrales e inclusivas, formar una nueva generación de investigadores e investigadoras con perspectiva interdisciplinaria, diseñar intervenciones innovadoras y contextualizadas en salud, educación y ciudadanía digital, y desarrollar herramientas de difusión y transferencia de conocimiento para profesionales, familias y responsables de políticas públicas. Todo esto con el objetivo de construir una comprensión profunda, situada y basada en evidencia científica del desarrollo de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales. Con su creación, el Centro BAND representa una apuesta nacional por comprender el bienestar infantil más allá de los diagnósticos simplistas y las respuestas binarias, integrando múltiples disciplinas, voces y contextos para abordar uno de los desafíos más urgentes de nuestra era: asegurar las condiciones para que niños, niñas y adolescentes crezcan y se desarrollen de manera segura y plena en un mundo profundamente digitalizado.

Así, BAND espera convertirse en un Centro interdisciplinario de excelencia internacional en investigación, formación y diseño de políticas públicas, orientado a promover el bienestar y el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes en la era digital.