Puntajes de excelencia en la PSU ingresan a estudiar Pedagogías en la UC

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En el proceso de admisión 2015 destacaron alumnos con puntajes de excelencia que optaron por seguir su vocación de educadores. Es el caso de Sofía Strobl (834 en Matemáticas y 824 en Biología)y Fernanda Cares (801 ponderado), nuevas alumnas de la Facultad de Educación UC.

En un contexto marcado por la reforma educacional y donde la educación forma parte del debate cotidiano, elegir la profesión de educador es probablemente la forma más decidida de transformarse en un actor protagónico de los cambios.

Así lo entiende, al menos, la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que recibió a 260 nuevos alumnos que durante 2015 comenzarán a estudiar Pedagogía, varios de los cuales obtuvieron puntajes de excelencia en la Prueba de Selección Universitaria.

Sofía Strobl obtuvo 834 puntos en Matemáticas y 824 en Biología. Ingresó a estudiar Medicina, pero tras un año optó por cambiar de rumbo y seguir la carrera que siempre quiso: Pedagogía.

"En Medicina me fue bien, aprobé todos los ramos, pero sentía que no era lo que quería. Cuando ingresé lo hice pensando en dedicarme a la enseñanza o la investigación, pero me di cuenta de que estaba todo muy enfocado formar médicos como comúnmente entendemos esa profesión. Por eso opté por cambiarme a Pedagogía, que es una carrera que siempre sentí como propia", indicó la nueva alumna de la Facultad de Educación.

Del mismo modo, Fernanda Cares (puntaje de entrada 801), señala que estudiar Pedagogía siempre le interesó y la decisión la tomó con bastante anterioridad. "En segundo medio ya había elegido estudiar Pedagogía. Era lo que me gustaba y el ejemplo de los profesores de mi colegio fue una inspiración muy grande. Mi familia me mostró otras carreras, intentaron convencerme, pero al final se dieron cuenta de que esto era lo que realmente quería y me apoyaron. Hoy están orgullosos y felices de mi elección", narra la ex alumna del Colegio Saint James de Buin.

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Sofía coincide en la importancia de contar con el respaldo de la familia. "Creo que mi familia es feliz si yo soy feliz. Desde que les comenté la idea de cambiarme conté con su apoyo y eso fue fundamental. Valoran y respetan mi decisión. Eso para mí es muy importante", afirmó.

Respecto a sus expectativas y proyecciones de lo que será la carrera que inicia este año, Fernanda se muestra optimista. "Creo que una universidad no sólo debe formar buenos profesores desde el ámbito académico, sino también buenas personas. Profesores éticos y comprometidos con sus alumnos. Ese enfoque es el que me atrajo de esta facultad. Sé que la preocupación no es sólo por las notas, sino por una mirada más humana de la educación".